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"El Mercadillo del Rastro": Las mañanas del domingo en la Rivera
de Curtidores y en sus calles colindantes, una larga fila de vendedores colocan
sus puestos, donde venden todo tipo de objetos.
Semana tras semana se puede encontrar de todo, desde cosas útiles para,
la casa ,el coche,artesanía, antigüedades, hasta las cosas mas inútiles.
Como todos los mercadillos se reconocen por el ruido, los gritos de los vendedores,
el afán de los compradores por encontrar algún chollo y caracteriza
las mañanas de los domingos. Según va transcurriendo la mañana,
el bullicio va aumentando y el andar se hace màs difícil. A las
tres de la tarde, después de comprar y vender un poco de todo, empieza
la hora del vermut, es decir, el tan esperado aperitivo, aquí vendedores
y compradores se unen y se mezclan en los bares de la zona prolongando este
ritual hasta las nueve de la noche (no todos), hora en que todo el mundo se
va a su casa a "dormir la mona" hasta el lunes por la mañana. |
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